NOTAS YOGA
Yogaterapia. Yoga para Respirar Mejor
Otros enfermos que también se pueden beneficiar de los efectos psicológicos y físicos del yoga (yogaterapia) son los asmáticos. Esta enfermedad de múltiples nombres (bronco espasmo, espasmo bronquial, bronquitis asmática, etcétera) se caracteriza por una hipersensibilidad de los bronquios, que se contraen y se estrechan produciendo la dificultad respiratoria y los silbidos característicos, a lo que frecuentemente se le agrega la congestión de las vías aéreas.
La inflamación de la pared bronquial hace que, además, se produzca una espesa mucosidad que dificulta el proceso respiratorio y conlleva los ataques de asma. El Pranayama(técnicas especiales de respiración del yoga) es una excelente herramienta para equilibrar y reajustar las funciones fisiológicas así como energéticas con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas con asma. También las posturas con extensiones hacia atrás son útiles porque levantan y abren el pecho.
Precisamente la Universidad de Chile ha investigado cómo influye el yoga, y especialmente las técnicas de respiración, en pacientes con daño crónico del aparato respiratorio. En concreto, la respiración rápida abdominal (Kapalabhati) estimula los tejidos del pulmón, relaja los músculos del pecho y revitaliza todo el organismo.
Otro ejercicio, la respiración alterna (Anuloma Viloma), produce un efecto de calma y serenidad. Para personas con trastornos del sistema nervioso central (crisis de angustia, altos índices de estrés, depresión o trastornos del sueño), la respiración del yoga (abdominal, con inhalación y exhalación profunda) ayuda a controlar los estados emocionales, la armonía y la salud mental, además de reducir los bloqueos físicos y las tensiones musculares.
Precisamente la relajación de la estructura muscular es uno de los beneficios del yoga (yogaterapia) experimentados por los pacientes con fibromialgia. Según algunos estudios electroencefalográficos realizados durante el sueño de un paciente fibromiálgico, éste mantiene una actividad similar a las ondas en frecuencia de alerta (beta). Mediante el aprendizaje de la respiración del yoga consciente es posible controlar las frecuencias cerebrales, es decir, desarrollar ondas alfa que facilitan la calma y permiten un trabajo interior profundo.
Lo que se persigue al inicio es la elasticidad y movilidad de las articulaciones principales así como la generación de una "memoria" del movimiento que implica la actividad de los músculos y su estiramiento gradual. El esfuerzo que se requiere es mínimo y aumenta progresivamente. Después de un tiempo, se pueden ir añadiendo movimientos y posturas sencillas que trabajen partes específicas del cuerpo y sus correspondientes músculos. Con ello se quiere recuperar la capacidad para el esfuerzo y la resistencia potenciando la actividad muscular desde la relajación.